2/9/10

Carlos y Marta (Imcompleto)

Carlos y Marta conviven juntos hace ya un par de años, después de tres de noviazgo. Hace tres meses tuvieron una beba llamada Rocío, un pequeño primor. No les va muy bien con el dinero, pero se arreglan como pueden. Carlos es desocupado, vive armando pequeños emprendimientos que fracasan, cuando no está buscando alguna changa. A Marta la echaron del trabajo hace unas dos semanas. Era mosa en un barsito, pero entre fallas de presupuesto del local, y que tuvo que faltar mucho por una gripe de Rocío, la mandaron a su casa indefinidamente. Hoy por hoy, la hermana de Marta, Samanta, les está pasando unos pesos. Lo malo es que Carlos invierte más de la mitad es su nuevo chiche: una mini empresita de souvenirs.

[...]-Sí, Carlos y yo armamos la empresita hace un par de meses ya.
-No, no está marchando muy bien la verdad.
-Sí, sí estamos interesados en venderla.
-¡¿A cuanto?! Dígame cuando y nos juntamos a firmar los papeles [...]

Ramón empezó sus veintiseis años a lo grande: su viejo tío ricachón tuvo un infarte, y después del cataplún, le dejó un buen fangote de guita. A los 4 semanas vendió la casa, compró un yatesito y se fue a naufragar con un grupito de chicas (de las más amables). De cualquier forma, después de unos cuantos días así, notó que no era lo que quería. Así, volvió y empezó a comprar cosas. Lo malo es que nada de eso era lo que buscaba. Después de pensar un tiempito se acordó de Marta, su compañerita del secundario, que estaba buenísima. Se decidió que la guacha tenía que ser suya.

[...]
-¡Hola, Ramón! Que gusto verte, después de tanto tiempo. ¿Cómo andás? Te trató bien la vida, por lo visto...
-Sí, hace poco cobré una herencia. Un viejo tío mío falleció hace poco.
-Uy... Lo siento.
-No hay problema, sé que está mejor ahora.
-Sí...
-Bueno, basta de temas tristes ¿Qué vas a querer cenar?
-Eh... No sé.. Es qué, ¡es todo tan caro!
-No te preocupes, que yo invito.
-Este... Bueno, no sé, elegí vos...
-Bien... ¡Mozo! Traigame dos filetes, con la ensalada del César.
-Sí, señor.
-Y un vino bueno, de la casa.
[...]

Carlos

Carlos es un ricotero, aunque también escucha Sumo. Su pasión es el Indio, y su lider Patricio Rey. Lleva las iniciales de su amor en su gemelo izquierdo, mientras deja que el pelado le cubra la retaguardia.
A Carlos, que también le dicen Cacho, le gusta fumar paco y cuidar a su hijita, Jazmín, de cinco años.
Lo primero lo hace muy seguido, a espaldas de su esposa, cuando sale con Jimena, que siempre lleva lo que les hace falta. Cacho siempre siempre compra el paco en la villa veintiuno, a donde va a comprar todos los martes alrededor de las cuatro y media de la tarde. De ahí se toma el setenta y se va rápido para Barracas, donde se baja, a veces con algún acompañante inesperado, o no. Se baja y se clava ahí nomás uno bien gordo. A veces uno pasa con el setenta y lo vez, medio refugiado en una puerta, dandole mecha. Él dice que lo está tratando de dejar, pero Sofía, su mujer, sabe que miente. Ella ya lo encontró dos veces.
La primera lo encontró con Jimena. Estaban viajando en el setenta, y dio la casualidad que Sofía subió dos paradas después. Le preguntó que hacía y Jimena, pasada de vueltas, la empezó a insultar. Se bajaron y se fue a las manos. Cacho terminó con un ojo morado, y un rodillazo en sus partes blandas. Jimena rasguñada y con aún menos pelos. Y Sofía supo sobrellevarlo bastante bien, con no más que unas pocas uñas rotas. Carlos después tuvo que explicar por qué estaba ahí y se deschavó bastante. Claro que esto excusó a Sofía de revelar por qué había subido al colectivo en esa zona que tan poco frecuentaba.
La segunda fue más buscada: Sofía venía viendo que llegaba menos plata a la casa, así que lo fue a buscar. Lo siguió toda una tarde, y cuando al fin lo encontró sólo lo empezó a insultar y a pegarle con un bolso que llevaba. Fue un bochorno y Cacho volvió a jurar no hacerlo. Claro que, como es obvio, no cumplió.
La segunda actividad favorita de Carlos es, como dije, pasear con su hijita Jazmín, de cinco años. Jazmín es una nenita flaca, de ojos tristes y actitud muy vivás. Dicen que sacó la nariz de su mamá y la voluntad de su papá, aunque yo pienso que es alrevés. Carlos siempre se las arregla para salir con la pequeña a todos lados (aunque nunca los malos lados). Según me dijeron, el último fin de semana la llevó al Parque de la Costa. A Sofía mucho no le gustan esas cosas, pero lo aprueba con tal de ver a su marido preocuparse por su hija y la familia. Lo que ella no sabe es que Cacho cada tanto la lleva con él a ver a Jimena, aunque sin malas intenciones, y que cada tanto la usa para mendigar. La pobre nena es vive una bipolaridad de situaciones.
La última vez que lo crucé a Carlos iba en el setenta, con Jimena. Ella siguió de largo y el se bajó, al tiempo que ella le daba una virulana. Tuve la suerte de que donde bajó nos agarrara el semaforo, porque pude ver como, después de una rápida pitada, se metía con un fierro a un supermercado chino. Lo último que llegué a escuchar fue un tiro y un par de gritos. No sé si estará bien. Lo único que sé es que de esta Sofía no se entera.

19-08-09

Toma, nena
Una vez más
Tu risa no se esconde, nena
No hay nada, no soy capaz

Se que hay alguien en el costestador
La vibración electrica
Y también el olor
Abrime la puerta
Que nos hacés un favor

Un turbo endo viaje
Subliminal y más
Abrime la puerta, nena
Que nos hacés un favor

We have to leave soon
The airplane is going up
The air is toxic
And I'm plane like stuff

Dame, nena
Mírame más
Tenme en un vaso
Volcame sin más

Primera reflexión sobre creer.

El problema es... el problema es que hay muchos problemas. Pero yo estuve pensando en este...

Uno siempre cree muchas cosas. A mí me pasa que me creo super poderoso. No es un chiste. Yo pienso que soy muy capaz, y me lo creo. Creo que algún día podría gobernar al mundo. Que mis ideas son mejores que las de los demás. Que yo soy el más apto para las tareas en las que me creo apto (tampoco es que soy un negligente absoluto, che...). Claro, vos debés pensar: este tipo está de la nuca. Y por ahí tengas razón. Pero pensalo. Vos también debés creer algunas cosas. Tanto impedimentos, como ''superpoderes''. Yo creo, de cualquier forma, que de acá deriva la mayoría de los problemas. Las personas creemos muchas cosas. Que no podemos ganar más guita, que no podemos estar mejor. Que esa persona que tanto queremos va a volver. Que sería bueno que esa persona vuelva. Que antes estabamos mejor, y que mañana va a ser un gran día.
Y la verdad es que me parece que creer está bueno en muchos sentidos. Es lo que te da fuerza, lo que te impulsa, lo que nos hace sentir vivos... claro, si creemos en eso. Puede ser también nuestra ruina. Creer es una herramienta poderosa, sirve para estar bien, para estar mal, para mejorar, para empeorar, para lavarnos el cerebro.

Así, yo creo que está bueno hacer una selección de lo que uno cree. Lavarse la cabeza puede ser muy útil llegado el caso. Muchas veces hace falta ''mentalizarse''. Pero yo creo que de fondo siempre hay que saber hacia donde está tirando uno el flechazo, porque podrías darle a algo que no era buena idea darle. Y no sé, en eso estuve pensando. Gracias por tu tiempo.

6/5/09

Cancion de cuna

Hola; hola;hola
Cañita voladora
Tus píes van con el viento
Pero yo solo presiento
Tu pasar

Hola; hola; hola
Niñita soñadora
Tu palabras en lo que siento
Se quedan como cimientos
Para soñar

Duerme; duerme
Dejame tenerte
Sentirte en mis brazos
Alejarme con tus pasos
Solo para estar

Y acercate mi niña
Acercate mujer
Dejame verte
Dejate como has de ser

No dejes que nada obstruya esta hermosa felicidad que hay entre los dos

30/1/09

Un mal dia

Me levanto a la mañana. Pienso en escribir, el dia esta perfecto para algo asi, llueve, no se, ''magia''. Pero no. No quiero. Ultimamente todo lo que escribo es una mierda.
Entonces voy y desayuno. Pero no desayuno. Porque no hay que desayunar. La heladera es demasiado insipida y no hay ninguna idea y/o deseo en mi cabeza que me lleve a comer algo de ahi. Entonces me siento. Pero estoy incomodo. Y voy a mi pieza a leer. Pero no hay nada para leer. Solo lo mismo de siempre. Me quemo la cabeza pero no hay que hacer. Repaso las mismas opciones que repaso todas la mañanas, hasta que tengo que quedarme con mi hermana. Y mi hermana me pide cosas. Y las hago como un automata. Y despues se pone a gritar y a llorar y a ver peliculas. Y yo pienso, y me siento, y me acuesto y pienso en que hacer, y pienso en salir. Podria ser una buena idea salir. Pero no hay adonde. No se puede salir. La lluvia, y mi hermana, no me dejan salir. Estoy encerrado. Y pienso en ver una pelicula. Pero ya las vi todas. No las quiero ver de nuevo. Y me pongo a tocar la guitarra. Y pienso en componer. Pero no se ni sale nada. Y solo puedo estar ahi un poco mas antes de dejarla con aun mas gusto a frustracion. Y me vuelvo a sentar y pienso en escribir. Pero es tal el mal humor que no puedo ni plasmarlo. Y hace calor. Y el gusto a encierro y el olor de mi perra me sulfuran, y mi hermana llora, y no veo la hora de poder irme. Y de estar solo. O con alguien. Pero libre. Y me angustio. Pienso en todo lo que espera para este año. Y corren muchas ideas por mi cabeza. Y tengo miedo. Y me acuerdo de las cosas buenas. Y de todo lo bueno que tengo ahora. Y lo quiero poder poseer ya. Pero esta lejos. Todo esta en su mundo. Y me angustio. Y me siento solo. Y no hay nada que se pueda hacer exepto escuchar el llanto y los gritos. Y vuelvo a pensar en escribir y algo me pega. Y me callo la boca. Y no puedo decirme mas nada. Porque mi cerebro me calla, en un mero atisbo de conseguir silencio. De no generar mas molestia. Y cuando al fin llegan, y soy libre. Me escapo. Me voy por ahi a estar solo. Y ser preso solo de mi mismo, y no de mis molestias, no de mis problemas, no de la angustia. Y del silencio.